Hace no tanto, pedir un café con leche vegetal era casi una rareza. Hoy es una petición de todos los días en Cafetería Savinel. Y la pregunta que más nos hacen en la barra es siempre la misma: «¿cuál me recomiendas?».
No hay una mejor: hay una mejor para ti
Antes de nada, conviene decirlo: ninguna de las dos es «la buena». Depende de a qué la vayas a acompañar y de lo que busques. Vamos por partes.
Bebida de avena
Es la que más piden y, en nuestra opinión, la más fácil de querer.
Sabor: suave, con un dulzor natural que recuerda ligeramente a cereal. No compite con el café, lo acompaña.
Textura: es la que mejor se comporta al vapor. Hace una espuma cremosa y estable, muy parecida a la de la leche de vaca. Por eso funciona tan bien en un cappuccino.
Va bien con: prácticamente todo. Especialmente con el matcha latte y con el chocolate, porque ese punto dulce redondea el amargor.
A tener en cuenta: contiene gluten salvo que sea certificada sin gluten. Si eres celíaco, pregúntanos.
Bebida de soja
La clásica, y la que más tiempo lleva con nosotros.
Sabor: más neutro y con un punto vegetal reconocible. Deja que el café hable más.
Textura: también textura bien, aunque la espuma tiende a ser algo más ligera y a bajar antes que la de avena.
Va bien con: cafés en los que quieras notar el café por encima de todo. Y con el matcha, si prefieres su sabor sin endulzar.
A tener en cuenta: es la que más proteína aporta de las dos. Y, precisamente por la proteína, es la más propensa a cortarse si el café está muy ácido o muy caliente.
Por qué a veces se corta la leche vegetal
Seguro que te ha pasado alguna vez: pides un café con bebida vegetal y aparecen grumos. No es que la leche esté mala. Es química.
Las proteínas vegetales son más sensibles que las de la leche de vaca a dos cosas: la acidez del café y la temperatura. Si el café está muy ácido y muy caliente, y encima echas la bebida fría de golpe, las proteínas se agrupan y se separan.
Se evita con cosas sencillas: no sobrecalentar la bebida, echarla poco a poco y usar un café que no sea excesivamente ácido. Nosotros trabajamos con Cafés Montecelio, con un tueste equilibrado que aguanta muy bien las bebidas vegetales.
¿Y si es por intolerancia?
Si eres intolerante a la lactosa, cualquiera de las dos te sirve: ninguna lleva lactosa. Si el motivo es alergia a la proteína de la leche de vaca, tampoco hay problema.
Si eres alérgico a la soja, la avena es tu opción. Y si eres celíaco, avísanos y te decimos si la avena que tenemos en ese momento es certificada.
En Savinel, 0,10 € más
Nos parece importante decir esto: en muchos sitios el suplemento por leche vegetal es de 30, 40 o 50 céntimos. En nuestra carta cuesta 0,10 €.
No creemos que quien no puede o no quiere tomar leche de vaca tenga que pagar mucho más por su café de cada día. Todos los cafés y bebidas marcados con asterisco en nuestra carta puedes pedirlos con avena o soja.
Nuestra recomendación
Si es tu primera vez: avena. Si te gusta que el café mande: soja. Y si tienes dudas, pregúntanos en la barra y te preparamos lo que mejor te encaje. Al final, se trata de eso.
